
No sé si han escuchado la frase más sabe el diablo, por viejo que por diablo…
No soy diablo ni mucho menos viejo, pero para aprender en la vida, de la vida, no hay que ser tan viejo. Lo que si tengo claro es que cada experiencia marca de por vida, y es ahí donde entra el tiempo, con otra famosa frase: el tiempo lo cura todo, no es por ser aguafiestas pero no es así; el tiempo no cura nada, es la mente que por su bienestar va dejando los recuerdos lo mas escondidos posibles disminuyendo el dolor, puede pasar años de años y la herida seguir abierta, o tal vez en un par de meses quedar en el olvido, ¿fue cuestión del tiempo? pues creo que es el carácter de la persona, su voluntad, la decisión de curarse, porque después de una experiencia fuerte uno enferma, esos recuerdos que atormentan y nos hacen revivir cada instante de la tragedia. Otros quizás dirán que es por la dimensión del mal, si fue fuerte o no la experiencia, para mí ese no es el punto porque no todos podemos soportar de la misma forma. A mi corta edad, tampoco soy una niña, pero… para una persona de cincuenta sigo siendo muy joven, tampoco quiero dar a entender que hay edades establecidas para pasar por sufrimientos; experimenté algo cruel, por cierto las secuelas no son solo en uno, sino en todos los que están dentro de tu círculo. Siempre he pensado que solo suceden cosas así a las personas que se portaron mal y es entonces donde hago memoria y trato de repasar una por una de las posibles situaciones por las cual merecía a ver vivido aquello, de alguna manera siempre se busca uno o varios culpables, culpable a quien suplicar una explicación de consuelo, eso que nos haga sentir mejor, sin saber que ahí no esta la solución. Al fin de cuentas debemos curarnos solos, claro que los amigos los verdaderos por supuesto y la familia estarán de soporte, ¿suena contradictorio verdad? dichas personas estarán solo para recordarnos que debemos seguir en la lucha. Algo que también quiero mencionar , es que pase el tiempo que sea y sane la herida, quedará la cicatriz, así se halla sanado por completo, estará ahí, para hacernos recordar, al principio se pensará que nos quiere torturar la vida dejándonos esa marca, para mí tiene otro sentido…es la fuerza de la que se está hecho,fui descubriendo mi valentía, la de soltar y perdonar las cuales son las mas difíciles de pasar, por que esto es un proceso; empieza con el descubrimiento del daño lo cual surgirá el dolor, la pena, donde crees que te inundarás en tu llanto, luego el odio: esa cólera que nunca pensaste sacar y tan solo le deseas el mal a o las personas por la cual se está así y sigues llorando y llorando, el resentimiento: el llanto ya está cesando pero sigues culpando al universo por lo que te pasó, la aceptación: despiertas de tu nube gris y te das cuenta que el mundo sigue en pie y que no te puedes quedar toda la vida a llorar, la parte mas crítica empieza, la de soltar y perdonar, dirán como se puede perdonar cuando te hicieron esto o aquello, pero si no se perdona jamás te sanarás, tampoco malinterpreten, perdonar no es ir y volverse amigos íntimos de esa persona, solo no tenerlo presente en la mente, sacarlo de nuestra vida sin desearle el mal, ¿difícil, verdad? tal vez como resignación se diga, son lecciones de vida…


